II DOMINGO DE CUARESMA | |
Lectura sapiencial | Proverbios 14:33–15:8 |
Lectura histórica | Génesis 41:1-45a |
Salmo | Salmo 27 (26):9b-10.7 |
Apóstol | Santiago 2:14-23 |
Evangelio | Juan 4:3-42 |
Laudes | Salmo 69 (68):31.35 |
Reflexión dominical
La temporada de Cuaresma nos invita a reflexionar sobre la dualidad inherente a la condición humana: el pecado y la redención.
- En Proverbios 14:33–15:8, se nos recuerda que la sabiduría y el entendimiento son atributos divinos que nos guían hacia la vida eterna.
- En Génesis 41:1-45a, vemos la historia de José, quien experimenta la adversidad y la gloria, ilustrando cómo Dios obra a través de los desafíos para cumplir su propósito.
- El Salmo 27 (26):9b-10.7 nos reconforta con la promesa de que, incluso en tiempos de angustia, Dios nos sostiene y nos protege.
- En Santiago 2:14-23, se nos insta a demostrar nuestra fe a través de nuestras acciones, recordándonos que la fe sin obras está muerta.
- Finalmente, en Juan 4:3-42, Jesús ofrece el agua viva a la mujer samaritana, revelándonos que solo a través de él podemos encontrar la verdadera redención y saciar nuestra sed espiritual.
En esta temporada de Cuaresma, meditemos en la sabiduría divina, reconozcamos nuestras faltas, y nos acerquemos a Dios con fe viva y acciones que reflejen su amor y gracia.




